domingo, mayo 10, 2009

Muchos entran aquí por casualidad,
Y mi lengua los recibe amablemente.
Sea de ellos destino
Un espejo de humores.
prejuiciosos y arrogantes,
Rápidamente sienten vergüenza ajena
Y se esconden detrás de misivas cancerígenas
Solapadas en imagen intelectual, pilla o de genio.
Señores: Esto está hecho para enfermos,
Para afiebrados y afierados.

A otros He dejado abiertas
Las puertas de mi sangre
Y como ratas
Sé que roban mis garabatos desesperados.
El que quiera regalarlos
Queda perdonado,
El que quiera profanarlos
Sucumba en delirios paranoides.
Los cínicos son otra historia:
Tienen su gracia,
Y saben olvidar.

Los menos, por suerte,
Encuentran el oasis que mitiga su sed.
A ellos les ofrezco mi amistad,
Por son los que han visto a través de mi alma
Y han sabido
Comulgar con sueños prestados.

Sea quien sea
El destinario de estos golpes de relámpago ciego
Le pido que antes de juzgar,
Tenga en cuenta que lo que se escribe
Es mucho más de lo que se lee
Y es un idiota el que no entiende
Que la poesía se hace principalmente
De lo que queda en silencio.

martes, mayo 05, 2009

Techos Felinos

A Nicole Castro; Porque muy a mi pesar no le gustan los gatos,
y cuando ve uno, se escapa volando.

Mi alma se ha resquebrajado
contemplando un nido vacío,
gatos maullan irrespetuosos
tendidos sobre una terraza. 
Coloridos arreboles 
Se ven desde las barandas 
Collares y anillos blancos
Sueñan mares dulces
que me son incomprensibles en tu ausencia. 
Acorazado de lino y seda 
brota de mi garganta 
El grito que te busca en mi frente 
Derramandose en los techos felinos
¿Dónde estás, dónde estás?

Generador de Novelas de "Down" Brown


Papiros y Fantasmas
de Dan Brown
 
El Clan de los Caballeros Templarios ha mantenido el secreto de las corrientes telúricas durante muchísimos años, escondiéndolo en París. Un violinista psicópata, Joaquín Jiménez, lo ha encontrado de pura suerte, cuando estaba fijándose a la entrada de Simago en gente sospechosa. Los líderes ocultos de El Clan de los Caballeros Templarios no dejarán por nada del mundo de guardar su secreto, aún poniendo en peligro lo poco que queda de dignidad en el mundo.

«Papiros y Fantasmas es una electrizante obra maestra de suspense con gran éxito de ventas y perfectamente documentada» (The Guardian)

«Papiros y Fantasmas es una arrebatadora y extraordinaria ficción» (The New York Times)


Mecheros y Calabozos
de Dan Brown


En la trastienda de una relojería aparece acribillado Andrew Hayek –un auxiliar de farmacia que resuelve crucigramas en griego, generalmente sin problemas– con un extraño símbolo escrito con sangre en su frente. Para el profesor Joaquín Jiménez no hay duda: El Clan de los Caballeros Templarios, que se enfrenta a la humanidad desde los tiempos de Pitágoras, ha regresado. Acompañado de Deborah, una joven atribulada, y Sirius, un ingeniero, Jiménez comienza una carrera contra el reloj mediante una búsqueda desesperada en las tierras de Siberia, para aclarar el misterio de las pirámides de Egipto. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que El Clan de los Caballeros Templarios ha dejado a través de los siglos en unos manuscritos que hay en París y en una gasolinera de Riga, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino, ya que el tiempo se agota y lo poco que queda de dignidad en el mundo está en peligro.

«Mecheros y Calabozos es una originalísima obra maestra basada en hechos reales» (Chicago Tribune)

«Mecheros y Calabozos es una sugestiva y verosímil historia de intriga» (The Washington Post)

jueves, abril 30, 2009

¿Qué me puedes regalar?

Respuesta al poema de Nicole Castro 
"¿Qué te puedo regalar?" 

Si ya me lo has entregado todo,
si yo no te he pedido nada.
si tus manos son mi cuerpo, 
y el estallido de tu pelo está
trenzado a mi cabeza;
si yo estoy detras 
y en el fondo de tus ojos;
si cuando tengo tus pies 
ya no tengo ganas de andar, 
porque no tengo ganas de irme.


Esta no es la versión ORIGINAL del poema, aunque los cambios son mínimos.

De todos modos es inalcanzable

Hasta hacerte poema,

O convertirte en algún objeto enigmático

Me olvidaré de Dios,

Su omnipotencia y bla bla bla...

Vislumbro sin lograr entender

Los oscuros mecanismos de los hombres.

Presiento la fe perdida

A bordo de tantísimos naufragios

En la inmensidad de la nada.

Beleza

Guardo los anuncios de anoréxicas                                                                                

Fumando boca arriba en la cama. 

Usurpando nuestras personalidades,

Las escondidas doncellas sabrosas, 

Palpitantes, 

Con una envoltura tentadora 

Desgarran los músculos de la soledad

Y visten de sus girones.

jueves, abril 16, 2009

Escape

Para consolarse del vértigo y la materia, el asesino soñó los esquivos perfiles de la palabra amor.

Fin de la Obra

A mi amigo Matías Marambio: Que este sea el fín de nuestro proyecto.

Hemos resuelto la rareza de las cosas a contraluz,
Envueltos en un aro luminoso.
He soñado y temido a serpientes

docieles a tus pálabras;
En respuesta he narrado los paisajes que has rehuido
y te emocionan ausencentemente.

Envuelto en un aplauso tibio,
Arrancado de las primeras filas
para inflamar toda la sala,
Pensaré en la ascención de la historía

y en ese actor invisible
que se quedó humildemente sentado.

Frustración Artística


Escribo mis desvergonzadas manos
Como un útero mineral.
Libre de lastres la embriaguez de la tristeza
Es una directora cariñosa
Y un hombre sin taras,
Se fija como objetivo el cielo inmaculado.
Carente de voluntad
Un instante fugaz moja con una lágrima colorida
Un tímido verso.
Mis esfuerzos son inútiles y estériles:
He olvidado el dibujo poético.

Discurso Culpable

Declaro ahora mismo mi inocencia

Reciclaje

Desenredo ausentes camaradas muertos
En los infiernos de la selva.
Leyendo sus pensamientos
Empapados de una extraña paz
Un violín lánguido mecido en el viento
Resucitó sus distorsionadas leyes.
Segundas oportunidades
Con risas de fuegos artificiales
Estridentes y luminosas, han rehuido
Los cuerpos al marcharse.
Entrecerrados retazos de memoria
Temen mi llamado;
Lacerantes gritos de pánico
Revolotean asaltando
El refugio gélido del recuerdo.

martes, abril 14, 2009

Una Historia de Gangsters

Adelante, puedes disparar. Yo moriré, es cierto, pero tú estarás condenado a cargar con la culpa. Ya no le temo a la muerte... La verdad es que ya no siento cosa alguna, pero sí hay algo que aún me pesa, y es el recuerdo del primero hombre que asesiné. ¡Vamos, dispara! ¡Comparte esa agonía conmigo!... yo no vacilaría si cambiáramos zapatos… ¿Qué es lo que te detiene?... ¡Ah! ¡Te he amedrentado!... es lógico: una persona sensible como tú comprendería inmediatamente de lo que hablaba. ¿Sabes como fue que le disparé por primera vez a alguien? Recién me había involucrado con el grupo de Tisdale. Me dijeron que, como era un novato en el negocio, me darían un trabajo fácil, un objetivo que no podría resistencia. Yo iba feliz. No sentía escrúpulos, ya que lo hacía por necesidad, y nadie puede criticarse lo que hace por necesidad. Cuando llegué me sentí una mierda ¡Era un niño! ¡Me obligaban a matar a un niño! Sentí que vomitaría, tenía ganas de salir corriendo, pero estaban los muchachos conmigo y ya no había marcha atrás. Cerré los ojos y apreté el gatillo. No me habría importado matar algún gañan, incluso podría haber sido una mujer adulta, pero el crío lloraba y suplicaba. A diferencia de un niño normal, entendió enseguida lo que pasaba y quienes éramos, lo que hacía todo más difícil. Podría jurar que el tiempo se detuvo. Creo haber tenido tiempo suficiente para escuchar claramente el percutor, luego la explosión dentro del cañón. De haberme apurado, quizás podría haber desviado el tiro, o interponerme en la trayectoria de la bala. Pero no lo hice. No lo hice, y finalmente esa bala acabo con el crío… y conmigo.

Tal ves no sea un niño como el de mi historia, pero tú tampoco tienes la determinación que yo tengo. Yo puedo cargar con mi cruz ¿pero tú podrás? Dispara y averigüémoslo. Líbrame del crío que me atormenta y me coreé el alma, transfiere su maldición a tus manos. No temo, no estoy preocupado. No tiene sentido preocuparse por lo inexorable. Ese es el problema de las cosas demasiado importantes: no vale la pena dedicarles tiempo ¡Qué esperas! Tu mujer debe estar esperándote en casa. Ve y dile, cuando te sirva un plato de sopa, que no puedes comer porque has asesinado un hombre en algún lugar perdido.

Dentro del galpón cuatro del muelle, se escuchó un sonido atronador. Nadie le prestó mucha atención; los que no sabían que pasaba, pensaron que fue el descuido de algún funcionario que apiló mal los containers. Los que tenían noción de la fatídica escena, sabían que eso era cuestión de todos los días.

El cuerpo de Carter yace en el piso, aún caliente. Una serpiente roja escapa de su sien, como si fuera su alma desparramándose y volviendo a la tierra, o como si ese hilo de sangre fuera el verdadero asesino, liberándose de su presión craneana.

Un hombre, de pie, contempla el cuerpo. Su cara está pálida y parece no tener expresión alguna. Derepente, como si despertara de un sueño, aparta la vista del cadáver e introduce la mano en el bolsillo derecho de su cazadora. Coge un telefono movil, marca un teléfono con calma y prestancia y espera. Cuando al fin le contestan solo dice:

“Dile a Tisdale que está hecho".

jueves, abril 09, 2009

Chispa Perdida

Le era inevitable mirar con envidia a todos esos simplones que habían logrado domesticar a los que alguna vez pensó fueron de su especie. ¿Qué tenían ellos que no tuviera él? ¿Bastaba acaso una cara bonita? ¿Bastaba acaso tener todos los gestos estudiados al punto de realmente parecer inteligente? ¿Por qué su especie se conformaba con esa inteligencia falsa, con esa belleza estereotípica y no preferían su inteligencia profunda y analítica y su belleza particular?

Nada, absolutamente nada tan repulsivo como ver a los indomables, domados por gañanes.

“Seguramente me equivoco. Alguno… ¡uno al menos! ¡Uno tiene que ser realmente inteligente, realmente hermoso!... Soy yo el que no sabe juzgar bien.” Se decía para buscar consuelo.

Sabía que solo intentaba autoconvencerse.

Tenía que resignarse a la idea de que esos seres utópicos con los que soñaba, se reunían, finalmente, con lo de su especie original. ¿Había sido embaucado? ¿Había sucumbido acaso a una pareja no natural? ¿El pecaba de lo mismo que recriminaba a sus ángeles, sin que estos lo fueran realmente?... y frente a ese panorama de desolación se preguntaba ¿Sería él objeto de secretas obsesiones como las que el padecía por sus salvajes? ¿Acaso era una sutil manifestación de envidia lo que sentía? ¿O acaso de despecho, por considerarse superior?

Pocas cosas le parecían tan tristes como la escena que se recreaba ante sus ojos. Verlo le daba náuseas, y al pensar en todos los casos que conocía, sentía una necesidad imperiosa de intervenir. Definitivamente el espectáculo más patético es una persona salvaje dominada: aquella con don de fluir, encapsulada en los brazos de un limítrofe.
La vida no es justa, eso lo tenía claro, pero sí apelaba a la existencia de un balance.

Sentado, sin estar oculto pero sin llamar la atención. Manuel permanece quieto pero todo su ser está al asecho, como un felino gigante, como la noche de invierno... Una risa corta el aire rápidamente, se escucha el suave ritmo de un andar pausado y una fatídica cabeza se apoya en un hombro despreocupado. ¡Furia! ¡Eso era lo que sentía! Coraje frente al derroche de potencial y vida, frente a la ceguera de quién debería ver mejor que nadie, y lo dejaba sólo… observando.

Infancia Revelada

¿Cuál es la necesidad de tener un esplendoroso recuerdo de la niñez? Crecí guardándome de hacer lo que todos hacen. No olvidaría mi niñez. No sucumbiría a borrarla a fin de teñir los recuerdos con brocha bucólica.

Yo sé cómo soy porque recuerdo el día del secreto. Ese día que todos quieren olvidar, pero yo decidí que lo guardaría conmigo. Era mi deber con mi secreto, era mi deber con mi propia esencia.

La amnesia a la que todos se han entregado los ha hecho olvidarse incluso de que han olvidado. Lo sé porque he preguntado en las calles:

“¿Cuál es tu secreto?”

Todos han huido, me han correteado. Me han mirado como un loco.

Pero yo sé que todos lo tienen, incluso aunque no lo sepan. Todos guardan el momento oscuro en que algo les fue revelado, y por ende, fueron condenados a abandonar sus recuerdos para alivianar la carga, y esconder en un gaveta perdido eso que los cambió para siempre.

martes, marzo 24, 2009

Haikus (24 Marzo)

Un palto solo
Niega sin su pareja
Darnos su fruto.

Un nogal seco
Bebe con sus mil brazos
La luz de luna.

Grises volutas
Huyen danzando libres
Por la ventana.

Conductor de Metro


Me gustan los trabajos monótonos. Me gustaría ser un timbre humano o el encargado de control de calidad de alguna línea productiva (de preferencia un producto poco ondero. Me agradan las manzanas o los lápices mina).

Lo que más me gustaría es ser conductor del metro. “Estación Pedro de Valdivia” “Estación Baquedano, lugar de combinación con línea 5” “Se ruega a los pasajeros que no pudieron abordar el tren, mantenerse atrás de la línea amarilla” “Se inicia el cierre de puertas”… No tiene muchas variaciones y todas esas estaciones deben dar tiempo para pensar. Una vez que se han mecanizado las velocidades, apretar la secuencia de botones y tirar de las palancas indicadas en el momento preciso seguramente termina siendo una especie de ritual meditativo. El peregrinaje permanente de los trenes instaura algo más inmanente que un refugio fijo. El cubículo desde donde se conduce es un recinto de acceso a la comunión con los dioses. A pesar de que uno se desplaza a grandes velocidades, el poder del titán azul, de la serpiente metálica, no te abandona, es más, te obedece.

De vez en cuando alguien cae sobre tu cabina pero seguramente también terminas acostumbrándote. Es más, me parece sumamente interesante el poder ver ese momento. El suicido por arrojamiento, por regla general, dura hasta que la persona está más abajo del nivel de donde saltó. Para un conductor del metro no. Un conductor del metro ve el momento justo antes de la muerte, ve si la persona se arrepiente o no. Ve el primer impacto, pero se abstiene que algo reviente. No es una visión que alcance de ser del todo perturbadora. Cuando el cuerpo rebota en el parabrisas ves una muerte suave. Ves el destino inexorable y como algunos se entregan resignados, determinados o intentan huir de su propia sentencia.

Sí. Me gustaría mucho ser conductor del metro.

sábado, diciembre 06, 2008

y qué

pasa que hoy no quiero preocuparme de nada; ni del formato, ni de la ortografia, ni la conexión de las ideas. Quiero escribir así no más, porque mientras estoy en la ducha (no es cierto) pienso cosas, mientras camino pienso cosas y a veces más que escribirlas me gustaría copiarlas en sus cabezas y compartir momentos de angustia o esas revelaciones que nos hacemos a nosotros mismos y sentimos que somos los protagonistas de la pelicula. Yo no me siento protagonista de mi pelicula porque siempre siento que la estuviera viendo. A veces me dan ganas de explotar por eso mismo, aunque hace algunos años me he conciliado con la posición de observador. Hoy no, hoy solo quiero que salga algo. Quiero reventar de un golpe y el agua que corre por mi brazo izquierdo que se derrame sobre un teclado anonimo. Un antilope con hastas ciberneticas, bandera chic...chilena, musica que no entiendo.... yo sí se hablar ingles, pero me cuestan las canciones...algunas canciones, pero la cosa es que no me siento más o menos protagonista? a veces cuando quiero tener convicción siento el ataque de la ezquisofrenia...que no importe nada, que no importe nada.. yo pienso esto porque quiero pensarlo, pero en verdad pienso que quiero pensarlo (eso fue lo que dije) por lo tanto lo pienso sin quererlo porque es lo pienso...todo se autoanula en la pulsión autodestructiva del lanzallamas mental... un pecebre, un pino de navidad, todos rodean una figura ausente que será ungida a las 12 de la noche hace mil años, 5 mil para los chinos, o sea la que sea la diferencia de horaria...para salir de mi, no entrar, tengo que entrar en la cocina, terminar los para entrar en mi entrar en la cocina...quizas le hace sentido a alguien, más de alguien se hará el interesante, no es la idea...que entretenido esto de la semicorriente de conciencia o no que se atrapan unas ideas es la escritura postmoderna fragmentada...pienso paralelamente en ambas cosas dos cosas pero solo puedo escribir en un teclado como sería fragmentar todo procedador intel athlon x2 64 windows en mi cabeza aparece ulises joyce....que hace ahi moby dick entonces tuerso en la esquina una figura escalofriante, ese tipo de la freddy... cara asquerosa se hace con latex supongo tiene unas garras simpáticas...de donde sacó la idea de que lo terrorifico se asocia con el humo...cuando los zombies salen de sus tumbas como el trhiller todos tiran humo...cuando a uno lo entierran le instalan uno de esos aparatos? suena mi celular con una musica semidesgradable y supersnob corte !

viernes, agosto 29, 2008


Y a ratos tengo la sinvergüenzura de preguntarme

¿Qué hago para llevarme tan mal con la gente?


Frente al Espejo.

Dudo.
A veces soy un gato,
Ronroneo sedoso en faldas
Que me son ajenas.
A veces un borracho,
Un golpe ciego Una granada
un perro bajo el agua un navajazo crujiente

Dudo.
Porque a veces me levanto
Con el cuerpo de otro
Con palabras prestadas
Y cansado de sueños palpitantes.

Dudo,
porque
una mano ensucia a la otra.

domingo, julio 27, 2008

difusión "iconoplasta"

...ayayaya!.
ululu!...AHÁ!
una sombra, una marquesina oscura.

Todos son mágicos.

sí...sí.

aaaaaaaaaaaalrmirarte caleidatoe
clamenroi bultero gercinto plaste

¡abjuran todos!

DEJA QUE ME INTROMUNDESCA.

quiiiiij...suena la capa:

No, no hay nada nada nada en el corazón. Late.
grandilocuentes palabras rimbombantes caen en mi cabeza
El plexo estéril es una dicotomía en la prístina belleza de esos ojos